MARIANO Portillo
Si no es por estúpido lo ha de ser por necio, por hacer lo contrario de lo que la gente quiere; ha preferido convertirse, de primer mandatario de la nación al primer cobarde del país, que en vez de enfrentar la corrupción y sus lazos con el crimen, se distrae viendo como las familias viven la debacle para sobrevivir y como su gobierno desestimula los emprendimientos.
Estamos diseñados para detectar amenazas y salir vivos de ellas: una forma sabia es hacer uso de la persuasión, para cuando los que amenazan entienden y, la otra es la confrontación, forma alterna, cuando prevalece la irracionalidad.
